Emprendedor: Conoce los beneficios de emprender un negocio.

Ser emprendedor significa mucho más que poner en marcha un negocio: supone todo un desafío y exige compromiso, valentía y dedicación constante. Aunque pueden existir ciertos riesgos, los beneficios de emprender un negocio son variados y ayudan al emprendedor a forjar un carácter y personalidad que le acompañarán a lo largo de toda su vida.

¿Qué es un emprendedor? 

Este término proviene de la palabra latina “prendĕre” que significa literalmente tomar, agarrar, coger, por tal motivo, podemos decir que su significado está totalmente relacionado con aprovechar las oportunidades. Entonces, partiendo de esta palabra, podríamos definir al emprendedor como aquella persona que ve, promueve y aprovecha las nuevas oportunidades en los negocios, arriesgando para poner en práctica sus sueños, planes e ideas.

Un verdadero emprendedor, se encarga de identificar oportunidades donde otros ven problemas o simplemente no las ven, se encarga de organizar los recursos necesarios y gestionarlos con tal de alcanzar sus objetivos.

BENEFICIOS DE EMPRENDER UN NEGOCIO

Seguir la senda del emprendedor implica asumir ciertos riesgos. En este sentido, la valentía caracteriza sin lugar a duda a este perfil, pero también que son personas soñadoras, comprometidas y capaces de superar el miedo al fracaso o la incertidumbre. Los beneficios de emprender un negocio le dan al emprendedor el empuje necesario para lanzarse a una de las mayores aventuras de su vida. Estas son algunas de las ventajas más destacadas del emprendimiento.

Tener más libertad y flexibilidad:

Ser emprendedor no solo te abre las puertas al éxito, sino que también te regala la llave a una vida más libre y flexible. Imagina trabajar en aquello que te apasiona, sin ataduras ni horarios fijos. Tú eres el capitán de tu barco, el que decide el rumbo y la velocidad.

Olvídate de jefes y rutinas monótonas. Elige trabajar desde la comodidad de tu hogar, en una cafetería llena de energía o incluso bajo la sombra de un árbol. Establece tu propio horario y disfruta de un equilibrio entre tu vida personal y profesional que se adapte a tus necesidades.

Tener control total:

Ser emprendedor no solo te da libertad, otra de sus ventajas es que tendrás el poder absoluto sobre tu negocio. Tú eres el CEO, el estratega, el líder que define el camino hacia el éxito.

¿Quieres vender un producto innovador? ¡Adelante! Decide cómo hacerlo, a quién venderlo y cómo construir una marca memorable. ¿Ofreces un servicio único? Establece tus propios estándares de calidad, define la cultura de tu empresa y crea un equipo a tu imagen y semejanza.

Cada decisión que tomes forjará el futuro de tu negocio. Contrata al mejor talento, establece una ética de trabajo impecable y enfócate en la excelencia. Tu visión es la brújula que guiará tu empresa hacia el éxito. Con inteligencia, planificación y pasión, podrás convertir tu sueño en una realidad próspera.

Trabajar en lo que te gusta y apasiona:

Ser emprendedor no solo se trata de ganar dinero o construir un imperio. También es perseguir sueños, convertir tu pasión en tu trabajo y darle vida a esa idea que te impulsa. Si sientes que tu trabajo actual no te llena, y anhelas hacer algo que te motive y haga sentir realizado, el emprendimiento te da la oportunidad de trazar tu propio camino hacia una vida más plena y significativa. Además, no importa tu profesión o experiencia previa. Una buena idea y la pasión suficiente para llevarla a cabo es todo lo que necesitas.

Desarrollar habilidades:

Al embarcarte en el camino del emprendimiento, la habilidad que más florecerá en ti es el liderazgo. A medida que diriges las operaciones comerciales y gestionas a tu equipo, desarrollarás una mayor capacidad para liderar con ética y asumir la responsabilidad del crecimiento del negocio.

Dominarás el arte de la gestión del tiempo, la multitarea y la organización, sobre todo en las primeras etapas del negocio, cuando la mayor parte del trabajo recae sobre tus hombros. Emprender tu propio negocio te brinda la oportunidad de convertirte en una persona más completa y versátil.

Generar ingresos ilimitados:

A diferencia de un trabajo tradicional donde tu esfuerzo beneficia a tu empleador, en tu propio negocio cosechas las recompensas de tu dedicación. Cada centavo ganado se reinvierte en tu proyecto y tu éxito se traduce en ganancias tangibles para ti.

Con una gestión y estrategias de marketing adecuadas, tu empresa tiene el potencial de generar ingresos considerables. A medida que tu negocio se consolida y se vuelve rentable, tu seguridad financiera aumenta. Esto te permite reducir los riesgos asociados al emprendimiento y disfrutar de una mayor tranquilidad.

Impactar de forma positiva en otros:

Emprender no solo se trata de tu éxito individual, sino también de la oportunidad de mejorar la vida de otros. Tu empresa puede tener un impacto positivo a escala local, nacional o incluso global. A medida que tu negocio crezca y se vuelva más rentable, podrás lograr lo siguiente:

  • Brindar empleos bien remunerados. Ofrece oportunidades de trabajo decente y un mejor futuro para muchas personas.
  • Contribuir al desarrollo económico. Impulsa la economía local o nacional al generar empleos, inversiones y crecimiento.

Cómo ser un buen emprendedor

Un emprendedor exitoso es alguien capaz de detectar una necesidad en un grupo de población y de desarrollar un producto o servicio para darle respuesta. Estas personas se caracterizan por ser capaces de salir de su zona de confort y afrontar nuevos retos con tal de poner en marcha su empresa y modelo de negocio.

Pasión y entusiasmo

En 2005, durante la Veronica de graduación de los alumnos de la Universidad de Stanford, Steve Jobs dio uno de sus discursos más celebrados y compartió una frase que recoge un aspecto clave de los emprendedores de éxito: la pasión. “La única manera de hacer un gran trabajo es amar lo que haces”, dijo el célebre fundador de Apple.

Para convertirse en un buen emprendedor, es imprescindible creer y sentir entusiasmo por el proyecto que se quiere llevar a cabo. Esto será clave para dedicar el tiempo y los recursos necesarios al proyecto, además de no desanimarse cuando surjan problemas y contratiempos.

Constancia y perseverancia

Las empresas no se constituyen de la noche a la mañana, sino que requieren de tiempo y esfuerzo. Se calcula que de media se necesitan un mínimo de seis meses para lanzar una startup al mercado y que la rentabilidad no llega hasta pasados entre tres y cuatro años, en caso de que se consiga.

En este tiempo, la constancia y la perseverancia juegan un papel clave a la hora de superar los obstáculos que surjan en el camino. Un buen emprendedor es aquel que no se rinde y que comprende que las cosas no siempre salen bien a la primera. Sobreponerse a las adversidades y seguir mejorando es vital para alcanzar el éxito. Bill Gates es un claro ejemplo de constancia, perseverancia y trabajo duro, ya que, como él mismo admitió en una entrevista de 2016 con el programa “Desert Island Disca” de BBC 4, tenía una estricta ética de trabajo. “Estaba bastante obsesionado con el trabajo. Trabajaba los fines de semana y no creía realmente en las vacaciones”, admitió.

Liderazgo

Los buenos emprendedores son capaces de inspirar y dirigir a los demás; son líderes natos que no solo pueden motivar y potenciar las capacidades de sus empleados, sino también trabajar en equipo.

Para que un negocio se desarrolle con éxito, los emprendedores deben saber coordinar, delegar y empoderar a sus trabajadores, a través de la creación de lazos de confianza y respeto con cada uno de ellos. No se trata de ser autoritario, sino un modelo en el que inspirarse.

Larry Page, el cofundador de Google, ejemplificó qué es exactamente un buen líder en una entrevista de 2012 con el periodista Adam Lashinsky para la revista Fortune. “Mi trabajo como líder es el de asegurar que todos los trabajadores de la compañía tengan grandes oportunidades, y que sientan que están contribuyendo positivamente a la sociedad”, declaró.

Creatividad

La creatividad y la innovación son dos aspectos fundamentales para emprender. Estos rasgos no solo sirven para identificar nuevas oportunidades de negocio y diseñar proyectos y soluciones, sino también para superar las adversidades que puedan surgir en el camino.

Para llegar a ser un buen emprendedor, es imprescindible estar atento a las tendencias y cambios del sector y ser resolutivo para solucionar los problemas y adaptarse a los cambios del mercado. La innovación es vital para mantener vivo un negocio.

Grandes oradores

Uno de los aspectos que contribuyó al éxito de Apple fue la capacidad de oratoria de su fundador, Steve Jobs, que en cada evento corporativo mostraba unas grandes dotes de comunicación que le ayudaban a vender sus productos y construir su imagen.

Saber cómo comunicar una idea o visión de negocio es vital para llegar a ser un buen emprendedor exitoso. Comprender el lenguaje no verbal, crear una imagen acorde a la filosofía de la marca y elaborar un discurso claro y convincente son habilidades que todo emprendedor debe tener y que resultan imprescindibles para captar el interés del público y el de los inversores. Tener una buena idea es el primer paso para ser un buen emprendedor, pero para lograr el éxito hay que venderla.

¿Cuales son las desventajas de emprender? 

Ser emprendedor no es tan fácil como podría parecer. Empezar un negocio desde cero exige un montón de esfuerzo, ya que hay que gestionar multitud de aspectos que incluyen los recursos humanos, las finanzas, las ventas o el marketing, entre otros. Además, también supone un montón de horas de trabajo y de estrés.

Por lo tanto, a la hora de valorar las ventajas y desventajas de ser emprendedor, también hay que tener en cuenta los inconvenientes que implica.

Carga de trabajo

De todas las ventajas y desventajas de ser emprendedor, éste es uno de los principales inconvenientes para un novato.

De hecho, cuando empiezas un negocio tienes que ocuparte de todo: desde la gestión de los empleados a las finanzas, pasando por las ventas.

Esto genera una enorme carga de trabajo que provocará que tengas que hacer horas extra.

Por lo tanto, tendrás que dedicar mucho más tiempo que el que le dedicarías a un trabajo por cuenta ajena, lo que te dejará sin tiempo para tu familia y hará que tu vida social sea patética.

Lo más importante que debes recordar es que hay luz al final del túnel y que la cantidad de esfuerzo que dediques tendrá su recompensa en el futuro.

Incertidumbre financiera

Ser emprendedor es muy diferente a tener un trabajo por cuenta ajena. Para empezar, no recibes un salario todos los meses, lo que implica un nivel elevado de inseguridad financiera.

Además, tus ingresos variarán según el mes. De las muchas ventajas y desventajas de ser emprendedor, éste es uno de los inconvenientes de mayor peso, sobre todo cuando tienes una familia que alimentar y facturas que pagar.

Por lo tanto, ¿cómo puedes evitar esa inseguridad financiera? Pues la respuesta es muy sencilla: debes tener un colchón de ahorros, una renta o cualquier otra fuente de ingresos que te permita mantenerte durante los periodos de incertidumbre.

Y esas fases pueden durar desde un par de meses hasta uno o dos años.

Financiación

Otro desafío al que te enfrentarás como emprendedor es el de la financiación y cómo conseguirla. Cada negocio tiene unos requisitos diferentes al respecto durante la fase inicial.

Por lo tanto, es importante asegurarse una fuente de financiación. Ésta puede ser un préstamo, un inversor, o dinero procedente de amigos y familiares.

Conseguir financiación no es tan difícil. Sin embargo, al mismo tiempo debes asegurarte de que no dedicas todo el dinero a gastos innecesarios.

El único propósito de una empresa durante sus fases iniciales debería ser la devolución de los préstamos y la reinversión del resto de los beneficios en la propia empresa.

Tiempo

El tiempo es un recurso limitado, y como emprendedor que crea su negocio desde cero tendrás que dedicar casi todo tu tiempo a la empresa.

Por lo tanto, de entre todas las ventajas y desventajas de ser emprendedor, éste es otro de los inconvenientes de mayor peso porque casi no te dejará tiempo libre para pasarlo con tus amigos y tu familia, o para realizar cualquier actividad social.

Los emprendedores más exitosos (como Bill Gates y Elon Musk) tuvieron que dormir en sus oficinas y dedicar 12-18 horas al día a trabajar. En este sentido, es muy importante que sepas administrar el tiempo que le dedicas al trabajo.

Por eso es recomendable que aprendas sobre gestión del tiempo y que empieces a delegar tareas en tus empleados a medida que la empresa empiece a prosperar.

Mayores niveles de estrés

El estrés es una gran desventaja de ser un emprendedor. De hecho, sufrir estrés de forma constante puede llevarte a un estado de depresión.

Pero, ¿cuáles son las causas de ese estrés? Pues que siendo un emprendedor tendrás que ocuparte de un montón de tareas relacionadas con los empleados, los salarios, las finanzas y las ventas, entre otras.

Por otro lado, te acabarás convirtiendo en el centro de todas las exigencias de tus empleados, lo que te llevará a una sobrecarga de trabajo y a tener que afrontar varias tareas al mismo tiempo.

Así pues, debes tratar de empezar a delegar tareas en tus empleados y tomarte un descanso cuando te sientas abrumado por el trabajo.

Además, no tienes que dejar de lado tus aficiones y deberías intentar divertirte en el trabajo. No pasa nada por contar uno o dos chistes a tus trabajadores o a tus socios para aligerar el ambiente.

E3 Offices, el mejor aliado del emprendedor

En cualquier caso, las ventajas superan con creces a las desventajas y a los desafíos a los que debe enfrentarse un emprendedor en la fase de formalizar su empresa y acá es dónde te ayudamos.

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